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He comprado un auto usado, ¿Necesito cambiarle los neumáticos? ¿Cómo saber si sirven o no?

Cuando compramos un auto de segunda mano hay decenas de cosas de las que debemos estar pendiente para no llevarnos sorpresas en el futuro, una de esas, los cauchos.

Hay varios factores de los que depende el estado de los neumáticos de un auto, el kilometraje, el tipo de conducción al que era sometido por su dueño anterior y el clima donde este operaba.

¿Cómo saber si los neumáticos de un auto recién comprado están en buen estado?

Debemos recalcar que lo primero y más importante es la información que su anterior propietario te pueda brindar, es por ello que una comunicación efectiva con sus antiguos dueños a la hora de adquirir un vehículo de segunda mano es crucial para no llevarte ninguna sorpresa.

Dicho esto, si aún quieres saber por tu propia mano como determinar el estado de los cauchos de un vehículo recién comprado para así saber si debes cambiarlos o no, pues debes fijarte principalmente en cuatro aspectos: la profundidad del dibujo, el desgaste uniforme, la presión adecuada y que actividades desempeñaba el vehículo.

La profundidad del dibujo de los cauchos

La profundidad del dibujo es la distancia entre la superficie del neumático y los surcos que tiene. Esta profundidad determina el agarre y la capacidad de evacuar el agua en caso de lluvia. Según las legislaciones existe una profundidad mínima legal, sin embargo, es recomendado cambiar los neumáticos cuando llegue a 3 mm para evitar riesgos.

El desgaste uniforme de los cauchos

El desgaste uniforme significa que los neumáticos se gastan por igual en toda su superficie. Si hay zonas más desgastadas que otras, puede indicar un problema de alineación, suspensión o inflado. Para evitar el desgaste irregular, es conveniente rotar los neumáticos cada 10.000 km o según las indicaciones del fabricante.

Presión adecuada de aire en los cauchos

La presión es la cantidad de aire que tienen los neumáticos. Una presión correcta mejora la adherencia, el confort y el ahorro de combustible. Además, evita el sobrecalentamiento y el desgaste prematuro. La presión se debe revisar al menos una vez al mes con los neumáticos en frío y es recomendable que se ajuste según las recomendaciones de cada fabricante.

¿Qué uso se le daba al vehículo antes de comprarlo?

Este es un punto que muchas veces se pasa por alto, y si embargo es muy relevante. No están sometidos al mismo estrés los cauchos de un vehículo sedán de la abuela de 60 años que solo lleva sus nietos al colegio, que los de un taxista o los del camión de mudanzas que usualmente están sometidos a muchísima carga.

Conocer el uso que se le haya dado a unos cauchos durante un tiempo prolongado, te puede hacer una idea de cuan usados o deteriorados puedan llegar a estar y que tan necesario pueda ser reemplazarlos o no.

Con lo antes mencionado, puedes tener una idea general del estado de los neumáticos. Si necesitas más información, puedes obtenerla a través del kilometraje del vehículo, el tipo de conducción al que era sometido y el clima donde se desempeñaba.

Esto te puede dar pistas no solo sobre la longevidad de los cauchos, sino también sobre el estado de su estructura y la banda de rodadura.

Recuerda que la seguridad de un vehículo comienza por sus neumáticos y debemos velar en todo momento porque estos se encuentren en el mejor estado posible.

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